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HISTORIA DE
LA INSTITUCIÓN

Fruto del
impulso evangelizador de la Gran Misión de Buenos Aires, en marzo de
1960, el Pbro. Cayetano Taccetta fundó el Jardín de Infantes y el
Colegio Parroquial José Manuel Estrada con el objetivo de brindar
un servicio de formación católica para niños, ya que el Colegio
Inmaculada Concepción sólo matriculaba niñas.
Con el
objetivo de una formación que integrara la ciencia y la fe, que
diera testimonio cristiano en la comunidad eclesial y en su entorno
social, comenzaron a ser realidad una sala de Jardín y un curso
de Primer Grado Inferior en un espacio cedido por la Parroquia.
Al elegir como patrono a José Manuel
Estrada, su fundador nos reveló su admiración y su respeto por un
hombre de bien , comprometido con sus tiempo y con sus ideales, que
fue – por sobre todo- un gran educador que llegó a ser un ejemplo
de síntesis entre fe, cultura y vida.
Con el transcurso del tiempo, se comenzaron a inscribir
niñas como solución a los inconvenientes que para las familias
representaba el hecho de tener hijos matriculados en diferentes
instituciones.
Con la primera promoción del Colegio Primario se inició
el Instituto Secundario con Orientación Comercial José Manuel
Estrada. Desde entonces, la institución desarrolla sus actividades
en los tres Niveles y en dos turnos.
Pocos años después del fallecimiento de su
fundador, los tres Niveles de la Institución formaron parte de los
Colegios Episcopales de la Diócesis de Lomas de Zamora, y como
tales celebraron en 1985 sus Bodas de Plata
En marzo del año 2001, el Nivel Inicial
complementó su propuesta con la apertura de dos Salas Maternales
El 24 de abril de 2001, fecha en que fue
erigida canónicamente la Diócesis de Avellaneda – Lanús, la
Comunidad Educativa José Manuel Estrada se convirtió en el Colegio
Episcopal de nuestra Diócesis. Desde entonces, los tres Niveles de
nuestra Comunidad Educativa comparten con otros noventa y dos
servicios el desafío de Educar a la luz de la fe en tiempos tan
difíciles como los que vivió José Manuel Estrada, tiempos de
desafíos, pero también de confiada esperanza.
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